REALIDAD ENMASCARADA!

Vas divagando por la calle, y crees que todos logran ver que lo deseas.... no te das cuenta que es algo íntimo, que nadie más puede divulgarlo.  solo tú llevas el control de sentir y disfrutar.

llegas al trabajo, porque en la casa no te dio tiempo, y no te permitiste darte el tiempo de ser, y tu realidad es que sigues deseándolo con fervor, casi con miedo; miedo de tí y de lo que puedas hacer, o más miedo de dónde lo puedes hacer.   así que decides ir a tomar un café y este delicioso café, no te quita las ganas de ir al baño. y es así como un placer tan simple y orgánico como orinar, te permite posponer las ganas y el deseo de tenerlo a él en cuerpo presente.

Trabajas con la firme convicción que la concentración y el estar ocupada te permite olvidarte del fogoso y ardiente deseo. Y por primera vez completas todo lo pendiente de tu apretada agenda.

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